lunes, 16 de julio de 2012

Tocache es primer productor de cacao

Cambiaron cultivo de hoja de coca por semilla que da buenos réditos. Con una cosecha probada de 3,800 kilos por hectárea, supera a Indonesia, México y Colombia.



Cambiaron el cultivo de la hoja de coca por una semilla que les viene dando buenos réditos. La provincia de Tocache ocupa el primer lugar de productividad del cacao en el mundo, con una cosecha probada de 3,800 kilos por hectárea. Así lo informó la gerente regional de Desarrollo Económico de San Martín, Yzia Encomenderos.
Precisó que Tocache es donde se registra la mayor productividad de cacao en San Martín, cuyo promedio es de 860 kilos por hectárea. En la actualidad, agregó, estaregión posee un total de 37,400 hectáreas cultivadas de cacao y más de 25,000 productores.
Encomenderos dijo que esto coloca a Tocache sobre Indonesia, que ocupa el segundo lugar, con mil kilos por hectárea, seguido de México y Colombia, con 400 kilos por hectárea cada uno. “Los productores de San Martín exportan a Europa y a EE.UU. Otros han certificado sus marcas”, acotó la funcionaria a la agencia Andina .
Al respecto, la alcaldesa de Tocache, Corina de la Cruz, dijo a Perú21 que viene apoyando el cultivo de cacao desde el inicio de su gestión. “En el valle de Mishollo hemos recuperado 200 hectareas para la siembra de cacao fino”, precisó.
DATO
- El cacao de San Martín ganó el año pasado el premio al mejor aroma del mundo en el Salón del Chocolate que se llevó a cabo en París, Francia.

Fuente: PERÚ 21

El Valle Sagrado, uno de los lugares más cosmopolitas y generosos del Perú


El sol, la naturaleza y las montañas te invitan a dejar tu mundo y comenzar, aunque sea por unos pocos días, una nueva vida
IÑIGO MANEIRO

De alguna manera me pasó a mí. En el 2007 me fui de Lima a vivir un año a Urubamba. Mi hija tenía entonces tres años y recorrimos muchos de los lugares de su valle y de sus partes altas. Trabajaba en una cadena de hoteles pero además, criábamos cuyes, nos íbamos a las fiestas de los campesinos, recorríamos mercados, hacíamos campamentos y pude conocer las que quizá sean las mejores rutas para bicicleta de montaña y canotaje que haya en el Perú.
El Valle Sagrado, con el Cusco, forman el ombligo del universo inca. Su clima, la calidad de su tierra, el río Urubamba, que lo cruza a lo largo de 100 kilómetros, y la altitud crearon las condiciones para que este valle, verde y protegido por la cordillera Vilcanota, fuese la despensa alimentaria y el lugar de descanso de la corte incaica. En él se concentran pisos ecológicos diversos, desde los nevados sagrados, hasta los valles rodeados de vegetación y maíz, que toman colores y formas diferentes según la época del año, aunque siempre con un intenso azul del cielo. También fue un sitio de tránsito entre las partes altas del departamento y la selva que se encuentra kilómetros más abajo. Es por todo ello que en este lugar se encuentra la mayor concentración de sitios arqueológicos del Perú, hay más de 350 lugares, algunos monumentales y otros más escondidos como las pinturas rupestres de Chahuaytire, en las alturas de Písac. Quizá, la máxima representación de ese tránsito sea el Camino Inca que durante días recorre cerros, valles y bosques hasta llegar a la Puerta del Sol, y observar, desde ahí, uno de los ecosistemas más particulares del mundo, el hábitat del gallito de las rocas y el oso de anteojos, el bosque de nubes, que sostiene entre sus árboles y musgos la ciudadela de Machu Picchu.
El Valle Sagrado es uno de los lugares más cosmopolitas y generosos del Perú. En él viven nacionales y extranjeros dedicados a los cultivos, la medicina natural, el turismo, el trabajo con las comunidades, la gastronomía o la aventura. Antes y ahora se celebran fiestas cargadas de algarabía y solemnidad, donde se funden antiguas tradiciones de culto a la pachamama, los astros y al agua, con ritos y costumbres de la religión católica. Cuando vivía en Urubamba me sorprendía que no hubiese un día en el que no me encontrase con una procesión, un grupo de danzantes o una virgen en andas.
El Valle Sagrado es también uno de los principales destinos para las experiencias al aire libre. El río Vilcanota ofrece prácticas de canotaje, desde el cañón de Chuquicahuana hasta Ollantaytambo. Las rutas de Maras y Moray se recorren caminando, a caballo o en bicicleta. El valle marcó una especie de transición personal. Se llevó algunas cosas de mí y me dio experiencias nuevas y gratificantes. Por eso regreso siempre, simplemente a recorrerlo.


Fuente: EL COMERCIO

viernes, 13 de julio de 2012

Si estas en la prueba

                            
         En Dios solamente está acallada mi alma,de el viene mi salvación.
Salmos 62:1

Perú está entre los 15 países con mayor riqueza rupestre del mundo

Pese a esto las autoridades han descuidado la conservación de estas evidencias”, dijo el coordinador general de la Federación Internacional de Organizaciones de Arte Rupestre


Pinturas rupestres, Arte rupestre
  

El Perú concentra una gran cantidad de arte rupestre.


El Perú es uno de los 15 países con mayor riqueza rupestre en el mundo, indicó el coordinador general de la Federación Internacional de Organizaciones de Arte Rupestre, Robert Bednarik.
Según el investigador, la gran cantidad de arte rupestre que hay en nuestro país –entre petroglifos, geoglifos y pictogramas- demuestra la relevancia que estas manifestaciones culturales tuvieron en nuestro país.
“Las Líneas de Nasca, uno de los sitios con geoglifos más famosos del mundo, es prueba de que en Perú el arte rupestre tuvo mucha importancia”, manifestó en declaraciones a la agencia Andina.
Bednarik –quien este viernes dictará una charla magistral sobre la investigación científica del arte rupestre en la Universidad de San Marcos- sostuvo que pese a este importante legado histórico y cultural que tiene nuestro país, las autoridades han descuidado el estudio y conservación de estas evidencias, que son valiosas para que los peruanos reconozcan su historia”.
Precisamente con la finalidad de destacar algunas de las manifestaciones de arte rupestre que hay en nuestro país y de alertar sobre el grado de conservación en que se encuentran, nuestro blog Zona de Embarque preparó hace unas semanas una relación de lugares que deberíamos visitar y proteger.
Entre ellos se menciona a los Petroglifos Los Boliches en Olmos, los Petroglifos Chichictara ubicados a 10 kilómetros de Palpa, las pinturas rupestres de Chahuaytire en Cusco y las pinturas rupestres de Callacpuma en Cajamarca, entre muchas otras.

FUENTE:  EL COMERCIO

    Hombre Nuevo



    La biografía de Fernando Ñaupari Buendía es una historia de transformación y redención. Una vivencia de cambios, conflictos, desencuentros y dolor; pero también de mucho amor, perdón y salvación. Tenía ocho años cuando fue violado en una escuela de La Oroya, por un maestro, e ingresó de inmediato a un mundo donde la prostitución, el pecado, la homosexualidad, el alcohol y el dinero se convirtieron en parte de su cotidianeidad durante cerca de treinta años. Hasta que un día del año 2000, aquel varón, que incluso llegó a cambiarse de sexo y adoptar legalmente el nombre de Claudia, encontró en París, Francia, la Palabra de Dios y cruzó el primer peldaño para convertirse en un guerrero de la fe de Jesucristo.
     Once años después, y luego de un largo camino, Fernando tiene claro cuál es el núcleo de su transformación: Dios. “El Señor cambió mi vida. Gracias a él me liberé de las garras del diablo, encontré la paz que tanto ansiaba y dejé atrás el pecado, junto a una vida sin sentido, y hoy soy un hombre nuevo que tiene el corazón lleno del amor de Cristo”, relata. Habla con una voz fuerte y grave, en medio de la Iglesia Central del Movimiento Misionero Mundial de Lima, y aclara que apela “a la bendición del Todopoderoso” para relatar de la mejor forma su testimonio con el firme objetivo de que el mundo entero, principalmente las familias peruanas, conozcan que el único camino a la Salvación es Cristo.
     Sus palabras provienen de la verdad que vive hoy. “El pecado llegó a mi vida por desconocimiento de la palabra de Dios por parte de mis padres. Ellos eran católicos, vivían de espaldas a la verdad, adoraban imágenes, (Éxodo 20:4) practicaban el adulterio y me descuidaron. Fue por ello que los demonios de la homosexualidad a causa de la idolatria empezaron a operar en mi existencia”, narra con realismo. Luego, con las Sagradas Escrituras entre sus manos, revela que “desde muy niño me gustaron los vestidos, las muñecas y todas las cosas que le suelen agradar a las niñas”. Acto seguido, enmudece. El recuerdo lo abruma.
     El hombre, que hoy viaja por el mundo difundiendo la Palabra de Jesucristo, luce lloroso. Como si de pronto le costara retroceder el tiempo y volver a aquellos días de su infancia transcurridos en las contaminadas calles de La Oroya. Sin embargo, coloca punto final a las lágrimas que inundan su rostro y dice: “yo no pedí ser homosexual. A mí me violaron y nunca dije nada en casa por miedo a que mi padre me golpeara porque él era muy violento, tomaba demasiado y gastaba su dinero en mujeres”. Segundos después, prosigue: “después de la violación terminé convertido en un chico rebelde. Fue allí donde empecé a vestirme con ropas de mujer, a llegar ebrio a mi casa y a tener sexo con mis compañeros del colegio”.
     Ñaupari prosigue el repaso de su vida. “En mi casa cuando vieron que me iba convirtiendo en un pequeño homosexual me quisieron cambiar a golpes. Pero no hubo caso y mi padre, cansado de mi conducta, me botó a la calle a la edad de trece años”, revela. Entonces, mientras partía como un rayo hacia la capital del Perú, dice que su mente anidaba el objetivo de transformarse “por completo en una mujer”. Así llegó a Lima, a mediados de los setenta, y tras vivir dos años con unos parientes se empleó en un bar del Jirón Junín, en pleno Centro Histórico. Allí empezó a prostituirse.
     La metamorfosis
    Tiempo después, con mucho dinero fruto de la prostitución y una peluquería que usaba como fachada, comenzó su transformación. Fernando pasó a ser parte del pasado y nació Claudia, su otro yo. Fue uno de los primeros peruanos en someterse a una operación de cambio de sexo. “En ese tiempo no me importaba nada más que llegar a ser una mujer. Por eso cuando pude me operé. Aunque el proceso fue doloroso y tardé tres meses en tener una vida normal, para mí en ese momento era lo máximo”, reconoce.
     Al igual que otros homosexuales, Ñaupari, revestido con la piel de Claudia, ingresó a una etapa de desenfreno para proseguir su mutación de hombre a mujer. Primero, a mitad de los ochenta, ya como portador de un documento de identidad con foto femenina, viajó a Brasil para terminar de perfeccionar su anatomía y prostituirse en las calles de Río de Janeiro en Brasil. De allí pasó a Milán, Italia, donde se quedó un par de años y fue testigo de excepción de la oleada de homosexuales peruanos que inundó la península itálica a inicios de los noventa. Luego, cansado de ver morir a sus colegas uno tras otro atacados por el Sida, se estableció en Francia y continuó transitando la calle y el alcohol. Al respecto,  sentencia: “¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis, ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones o homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores heredarán el reino de Dios (I Corintios  6:9)”.
     El esclavo se libera
    Fernando se transporta hasta esa época. De inmediato, le ronda entre sus labios el hecho más notable de su estancia en París y afirma: “en Francia, mientras ejercía la prostitución, se me presentó la posibilidad de realizar el sueño de toda dama: unirme en matrimonio con un hombre. Para mí, que me creía mujer, fue extraordinario y acepté de inmediato y me casé el 17 de diciembre de 1994, en Lima, cegado por el diablo”. Sin embargo, esa última pieza de su transformación no encajó a la perfección en su estructura interior y fue el punto de partida de su viaje de retorno. “A pesar de haber logrado mi sueño no era feliz y sentía que mi vida estaba marcada por el dolor”.
     Ahora Ñaupari, quien estuvo casado 10 años y solía recorrer Europa cuando le “apetecía” y vestía ropa de los mejores diseñadores del mundo, recuerda todo aquello como “un auténtico infierno”. Una etapa dura y dolorosa: “era esclavo del pecado”. Pero todo por fin acabó cuando descubrió la Palabra de Dios y se percató que su existencia era un remedo de vida. Allí el poder de Jesucristo obró en él. Extendió una mano salvadora que lo ayudó archivar al personaje de Claudia y devolvió a la vida a Fernando. Un milagro que para este hijo de Dios, recién reconocido nuevamente como varón por la justicia francesa, es la mejor muestra del amor del Todopoderoso. ¿Quién puede dudarlo?

    FUENTE: IMPACTO EVANGELÍSTICO

    ¿Es Grave, Doctor?


    Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores… Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. – Isaías 53:4-5.
    A nadie le gusta estar enfermo. Quien sabe que está afectado por una enfermedad que puede causarle la muerte tiene razones para estar intranquilo. Algunos parece que toman la cosa a la ligera para no pensar en ella. Pero si hay un remedio, ¿Quién no haría caso del diagnóstico? La Biblia nos dice que por haber desobedecido a Dios todos estamos enfermos, y que esta enfermedad es mortal. ¡Realmente es una mala noticia! Así que, lo queramos o no, lo reconozcamos o no, todos estamos bajo el peso de una terrible condenación.

    ¿Se debe negar la evidencia y rechazar la advertencia, mientras Dios nos dice que él dio el remedio para salvar al enfermo? Él dio a Jesús, el Salvador, quien se encargó de nuestros pecados. Jesús aceptó ser castigado en nuestro lugar y pagó por nuestras faltas como si fuesen las suyas. Aún más, Jesús fue hecho pecado por nosotros (2 Corintios 5:21) y fue condenado como tal por Dios mismo. Sustituyó al hombre culpable y sufrió las consecuencias muriendo en la cruz.

    Jesús no sólo murió, sino que resucitó y ahora está vivo, habiendo dejado en la tumba, por así decirlo, el veneno que nos contaminaba. La muerte ya no tiene ningún poder. Así, el que cree en Jesús está liberado de su culpabilidad y estará unido a Cristo por la eternidad. ¿Cómo se manifestará esta realidad en los pormenores de mi vida?

    Fuente:Amen-amen